C.A.I.S.

Coordinadora de Asociaciones Independientes de Sevilla

Contra Sevilla

  • NO MAS ENCHUFISMO EN NUESTRA CIUDAD

    abc. El gobierno local del Ayuntamiento de Sevilla respondió hoy a las preguntas del Grupo Municipal Popular sobre la contratación de Félix Alfredo Sánchez Tavira, primo del alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, para el diseño de la página web del Plan Estratégico Sevilla 2020, pero les negó su currículum acogiéndose a la Ley de Protección de Datos. La Delegación municipal de Presidencia y Hacienda del Consistorio hispalense les hizo llegar pasadas las 14.00 horas de hoy las respuestas, que están siendo analizadas por los populares. No obstante, las mismas fuentes destacaron que, de todos los escritos elevados a la Comisión de Ruegos y Preguntas, se han encontrado con la negativa del gobierno municipal en el referido al currículum de Sánchez Tavira, que el PP solicitó con el fin de comprobar las credenciales profesionales que avalaron su contratación por parte de Emasesa. Así, en este caso Presidencia y Hacienda alega que "los datos de carácter personal sólo podrán ser comunicados a un tercero con el consentimiento del interesado", negando por tanto tal información a la oposición en virtud de la Ley de Protección de Datos. El Ayuntamiento de Sevilla anunció ayer en un comunicado que respondería hoy a las preguntas formuladas por el PP a la Comisión de Ruegos, Preguntas e Interpelaciones "en tiempo y forma", tal y como aseguró que "corrobora el informe suscrito por técnicos de la Jefatura de Servicio de la Secretaría de Alcaldía, de Presidencia de Pleno y del Area de Coordinación". Con anterioridad, el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ya había manifestado su intención de reclamar judicialmente, por vía contencioso-administrativa, la información solicitada al gobierno local sobre la contratación de Sánchez Tavira para la web del Plan Estratégico Sevilla 2020. Ante tales circunstancias, el portavoz adjunto del PP en el Ayuntamiento de Sevilla Beltrán Pérez aseguró ayer que el plazo para que el gobierno municipal respondiera a sus preguntas sobre la contratación del primo de Monteseirín expiró el pasado 27 de mayo y consideró que la respuesta del gobierno municipal se debía al "aviso" del PP de que iba a acudir a los tribunales.
  • NO LES CUESTA DE SU BOLSILLO, PAGA SEVILLA

    CASO SEMAFORO DE HYTASA.Estos politicos ya no saben que hacer para cubrirse unos a otros , y no dimitir. Se nota que no tienen donde caerse muertos , y como son profesionales de la política reconocer que ha sido su culpa le llevaría al paro indefinido ya que anularia su carrera politica. Pues nada, comen de nuestros impuestos y no se van ni con agua caliente, ni con muertos a sus espaldas, que pena... Dios los coja confesados, aunque seguro que tendrán alguna excusa ante el Santísimo para explicar que no pudieron recibir el bendito sacramento. ISBILIA
  • FIESTAS COMUNISTAS EN SEVILLA PAGADA POR TODOS LOS SEVILLANOS

    Miembros de IU de Sevilla -partido que gobierna la ciudad junto al PSOE- y del Partido Comunista utilizaron el pasado sábado 17 de mayo una instalación municipal, el centro deportivo Tiro de Línea, para lo que fue una fiesta de carácter privado que concluyó pasadas las cuatro de la madrugada. En la misma tuvo que trabajar personal del centro deportivo, en concreto varios técnicos de mantenimiento y de vigilancia del edificio, que había dispuesto la dirección del recinto tras dar el visto bueno en Instituto Municipal de Deportes (IMD) a dicha actividad, absolutamente ajena a las prácticas deportivas que allí se realizan. Se da la circunstancia de que ese mismo día se celebró el Comité Provincial del PCA sevillano, que cerró la intensa «agenda» del día con música, karaoke y bebidas alcohólicas servidas por un cátering que se dispuso desde el propio IMD, institución controlada, precisamente, por IU y por el concejal comunista Francisco Manuel Silva, a la sazón secretario político provincial y responsable de Juventudes Comunistas. Esta fiesta, no obstante, se realizó sin que la dirección del centro fuera informada al detalle de la misma. Al contrario, los trámites para reservar el recinto esa noche sirvieron para «esconder» lo que realmente se iba a celebrar allí. Así, desde el Distrito Sur -también en manos de IU y cuyo delegado es Antonio Rodrigo Torrijos- varias semanas antes de la fiesta se produjo un contacto telefónico con el centro deportivo para solicitar verbalmente el recinto en esa fecha del 17 de mayo con motivo de la «fiesta de clausura de los talleres del distrito». La justificación, desde luego, no resultaba extraña. Los responsables del centro deportivo trasladaron la propuesta también de manera verbal al gerente del IMD, José Manuel García -también coordinador local de IU-, quien como era de esperar dio su consentimiento de forma diligente a esta actividad. Pero se da la circunstancia de que la ceremonia «oficial» de cierre del los talleres del Distrito Sur se celebró el 16 de mayo, no el 17, y en una carpa dispuesta en la explanada que hay junto a la sede del distrito, en la calle Jorge Guillén del Polígono Sur. En el contacto inicial para hacer la reserva con los responsables técnicos de la instalación, por tanto, no se explicó del todo qué evento se quería organizar. Después sí hubo solicitud formal, aunque directamente al IMD. De IU a IU. El director del Distrito Sur, Juan Antonio Quirós, pidió una sala del recinto ese sábado 17 de mayo para «un acto con colaboradores del distrito y entidades vecinales», en el que se incluía una cena posterior con música y bebidas. Así rezaba el documento de petición, aunque desde el Ayuntamiento no se ha podido especificar qué entidades vecinales asistieron. La fiesta coincidió con la celebración del Comité Provincial del PCA sevillano, y a ella asistieron, además del responsable del distrito, Torrijos, un nutrido grupo de miembros del Partido Comunista y de IU, además del propio Silva, que se incorporó algo más tarde al ágape. Este festejo no ocupó sólo la sala solicitada sino todo el espacio que hay entre el polideportivo y la piscina -el ambigú o bar de verano-. «Música a todo trapo» Según denuncian los vecinos, «unas 60 ó 70 personas» estuvieron cantando y bailando hasta altas horas de la madrugada «y con la música a todo trapo, molestando al vecindario». Se quejan, además, de que los organizadores colocaron a un guarda de seguridad en la entrada de la instalación «que impedía asomarse a la gente para que no pudiera verse lo que se hacía dentro». Algunos vecinos se pasaron a quejarse, pero no se les permitió acceder a este centro deportivo. Ya en plena fiesta, tras la cena, se entonaron vivas a la república y canciones antisistema. Se sirvieron canapés toda la noche y bebidas alcohólicas, algo precisamente prohibido en los recintos deportivos. Algún vecino apuntaba a este periódico que el estado de embriaguez de alguno de los que entraba o salía «era más que evidente». Ese mismo día se celebró el Comité Provincial de Sevilla del Partido Comunista y, además, el Gobierno municipal sevillano realizó una jornada de convivencia durante la mañana y primera hora de la tarde en Doñana, al que acudió Francisco Manuel Silva, quien posteriormente asistió a un par de torneos de fútbol con patrocinio del IMD y luego, ya de noche, se presentó en la fiesta, en la que ya estaba Torrijos como máximo responsable del Distrito Sur.
  • antonio burgos: sobre el rector de la universidad

    NO hay tratamiento protocolario más pelotillero que el que corresponde a los rectores de Universidad: son «excelentísimos» y «magníficos». Parece que tales tratamientos los hubieran concedido palmeros por sevillanas o agradaores flamencos de Jerez. Hasta el punto de que una señora que le escribió a uno de ellos para pedirle no sé qué para su niño estudiante, encabezó su carta poniendo: «Estupendo señor rector...» ¿Será por poner títulos de peloteo? Cuando la verdad es que tan magníficos como su nombre indica no son a veces muchos rectores. No era nada magnífico, por ejemplo, el rector Hernández Díaz, que ha pasado a la Historia de Sevilla como el alcalde que autorizó que derribaran la Plaza del Duque. Don José Hernández Díaz, trianero, sí era magnífico como catedrático de Historia del Arte. El poquito Arte que yo sé lo aprendí con él y con sus adjuntos, los dos Antonios, don Antonio Sancho Corbacho y don Antonio de la Banda y Vargas. Hernández Díaz era la máxima autoridad mundial en escultura barroca andaluza y especialmente en Martínez Montañés. Fue el autor del catálogo de las barbaridades contra el patrimonio religioso que cometieron los rojos en Sevilla, las que ahora presentan los capillitas cobardones poco menos que como fuegos producidos por un cortocircuito. Como Bandarán, Romero Murube o Alfonso Grosso, Hernández Díaz fue personaje muy influyente en la vida académica, cultural y civil de Sevilla. Tanto, que lo nombraron alcalde. Y ahí pegó el petardo del siglo. Con todo su golpe de historiador del Arte, con su bibliografía del libro «Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en la provincia de Sevilla», Hernández Díaz firmó la sentencia de muerte (o sea, la orden de derribo) del Palacio de los Guzmanes y de la Casa Sánchez-Dalp en la Plaza del Duque, a mayor honra y gloria del Cortinglés. Es decir, que se puso en condiciones de que alguien pudiera iniciar con su hazaña el catálogo de «Edificios y obras de arte destruidos por los capitalistas en la provincia de Sevilla». Aquellas autorizaciones de derribo fueron el chupinazo para la destrucción de Sevilla que habría de parar en la democracia el alcalde Luis Uruñuela, mérito que no se le ha reconocido en esta ciudad sin memoria y sin vergüenza. Si todo un prestigioso catedrático de Historia del Arte y rector de la Universidad autorizaba como alcalde los derribos de la Plaza del Duque, ¿a qué pararse en barras? Ancha es Castilla y larga la piqueta de Pavón el derribista. Así cayó media Sevilla, tras el mal ejemplo de Hernández Díaz. Yo me creía que la historia del rector derribista era como la letra del bolero «Tres cruces», que como en Sevilla tuvo que ser, ya todo aquello pasó, todo quedó en el olvido. ¡Pero qué va! Tenemos recién elegido un rector que es la reencarnación de Hernández Díaz: el excelentísimo y magnífico profesor doctor don Joaquín Luque Rodríguez, catedrático de Tecnología Electrónica y rector de la Universidad Hispalense. Quien se ha sentado en un sillón que debe de contagiar las ganas de derribar. Se sientan los catedráticos elegidos en el sillón de rector, y les entra un impulso irresistible de firmar papeles de derribo, talas y demoliciones. Hernández Díaz firmó el derribo de la Plaza del Duque, enterita. Joaquín Luque, nuevo Hernández Díaz, la tala de los Jardines del Prado y la destrucción de todo lo que hubiera por allí. Hernández Díaz decía: «¡Palacios fuera, viva el Cortinglés!». Joaquín Luque dice: «¡Jardines fuera, viva la Biblioteca del Mangazo de subvención a la Unión Europea, y al Prado y a Sevilla que les den por saco!». Si con aquel rector se levantó la veda para el derribo de medio libro de «Arquitectura civil sevillana», me temo que con este rector se levante la veda para la tala indiscriminada de todo jardín que convenga quitar de enmedio, en esta ciudad de suyo arboricida. El argumento será el mismo que con Hernández Díaz: «Si todo un señor rector, una eminencia, se ha cargado el Jardín del Prado, ¿por qué nosotros no vamos a talar medio Parque de los Príncipes para levantar un restaurante y darle la concesión, un poner, al Tabernero del Régimen?». Jardines y monumentos de Sevilla: ¡peligro, rector derribista a la
  • FERNANDO BARÓN ESQUIVIAS

    Cuñados QUÉ habremos hecho los sevillanos para merecer esto. Cada vez que uno se anima a participar en un blog o en un foro de internet ante lectores de toda España, y se acredita como sevillano, de inmediato surge la automática reacción de mofa, y como un cepo medieval se abre a sus pies un casillero insalvable. No nos liberamos del siglo XIX. Los paisanos de internet, igual que los viajeros ingleses de la era romántica, nos contemplan burlonamente y casi con interés antropológico. A sus ojos somos ciudadanos de segunda, que pasamos el año en vilo aperreados con caducas obsesiones folclóricas y descuidamos de la manera más infantil vigilar la gestión de nuestros políticos. En consecuencia, declaran los españoles de otras pantallas, nos asfixian las carencias y los atrasos más rudimentarios en hospitales, colegios, transportes, seguridad ciudadana, siniestralidad laboral, desempleo, renta y demás asuntillos. Siguiendo con la caricatura, se diría que nuestros gobernantes salen reelegidos sin despeinarse, sólo con tocar unas teclas muy propias de la región, y conservan el resuello para alargar prebendas, gatuperios y chollos bananeros a primos, cuñados y demás parentela. La ristra de amigotes y parientes grotescamente conectados a los favores del gobierno municipal nos asocia con Sicilia, con el sur de Italia, con el Caribe, y tantos deliciosos focos de corrupción. No pueden extrañarnos sus ansias despepitadas por viajar a Cuba. La última rechifla nacional que hemos suscitado se debe al arrebato de casualidades que determinó la contratación de un cuñado del alcalde, tras la gentil maniobra de poner los requisitos al modesto nivel del candidato, tan milagrosamente tocado por la Fortuna. ¿Tampoco ahora los jueces tienen nada que decir? Parece que el estamento judicial está absorto de la mañana a la noche en las desoladoras y sempiternas carencias de medios, y no tiene ojos para nada más.
  • CONCHA CABALLERO SOBRE LOLO SILVA

    Se marcha el concejal del Ayuntamiento de Sevilla con el argumento de que ha padecido acoso de la derecha política y mediática sobre su gestión. No comprendo en modo alguno este argumento. En toda institución la oposición va a ejercer un cierto acoso respecto al grupo gobernante y a ningún político se le ocurre dimitir porque se sienta acosado. Otra cosa distinta es la temática del acoso, plagada cuando menos de irregularidades y de prácticas poco éticas. El grupo municipal de IU, en vez de dar explicaciones y poner en claro estas actuaciones, se ha cerrado en banda al reconocimiento de cualquier error, ha retrasado las comparecencias y no ha dado ni una brizna de transparencia que disipara las acusaciones. En segundo lugar, el dimitido concejal se exculpa –de los errores no reconocidos- recurriendo a su juventud. Afirma que es “un torpe muchacho que solo ha tenido el interés de que los trabajadores vivan mejor”. Por una parte, flaco favor le hace a la juventud con esta afirmación, por otra, veamos si su trayectoria avala tan beatíficas intenciones. Cuando yo era joven esta generosidad de ánimo, buscando un mundo más justo y más libre, nos hizo entregar nuestro tiempo, renunciar incluso a brillantes futuros profesionales en función de estos ideales. Creo que mereció y sigue mereciendo la pena. Pero, ¿cuál ha sido el esfuerzo de este insigne concejal? Llegó a la política y, en cuestión de meses, ya se había garantizado un cargo público, un coche oficial, una trupe de subordinados y, finalmente, un puesto de trabajo en la Universidad. Las credenciales con las que ha cimentado su carrera política son la persecución interna y externa de los compañeros y compañeras de la organización así como de los movimientos sociales que hemos discrepado con sus teorías francamente estalinistas de la organización y del poder. Sin ir más lejos, en una de sus últimas intervenciones públicas, me invitó llamándome “señora” (¡a modo de insulto!) a “coger el petate e irme de Izquierda Unida”. Hoy es él el que, sin explicaciones reales, ha tomado el petate y se ha ido del ayuntamiento, con la cabeza gacha, ante la mirada ausente de los que lo habían colocado en ese lugar.

Plataforma Digital Coordinadora de Asociaciones Independientes de Sevilla

Sevilla. 2008