ANTONIO BURGOS
Invitación a Sevilla
AYER tarde, con toda la calor, antes de que cerraran las tiendas, fui a darme un paseíto por el siglo XIX. Quiero decir que anduve de compras por la calle Francos, una maravilla en estas fechas...
--¿Pero no hace mucha calor?
--Hace la calor que tiene que hacer. La calor suele venir con tiempo para coger sitio en la Velá de Santana...
Hacía, eso, calor de tarde de cucaña con viento de levante. Estaba la calle Francos con ese silencio antiguo que hace más hondo el frescor que sale de Los Caminos, cuando pasas ante la puerta que se abre a los patios de columnas con capiteles de la moña que escoltan las piezas de lienzo moreno. Desde el escaparate de Pascual Lázaro los libros sevillanos veían cómo el cartón del fraile del puntero señalaba la memoria cierta del verano. Todo estaba en su sitio: los galones del sargento de la vitrina de Rodríguez, y los cordones de Alba, y las madejas de algodón de Velasco, y las fajas antivoluptuosas de la Corsetería Modelo, donde parece que toda la lencería femenina acabara de salir de hacer ejercicios espirituales, de lo lejos del pecado que siempre anda.
La botica, la tienda de las lanas, la esquina de cauchos y bragueros, todo estaba en su sitio, antiguo y lento como un piano de Chopin que parecía que iba a oírse de un momento a otro si se abría un balcón... Hasta estaban en su sitio, derritiéndose de la calor de la tarde, los últimos goterones de cera ennegrecidos en el suelo, con un recuerdo de reciente juncia, de lejano azahar de la plata de la crestería del paso de la Virgen de la Concepción.
Y pensé, en este paseíto por el siglo XIX, que hoy, lector, el reloj de arena de Sevilla volverá a marcar la misma hora antigua. ¿No ha gozado usted de la ciudad en soledad estas largas tardes de calor y televisores que cantaban goles por las abiertas ventanas? Es una maravilla la ciudad a las horas de partido del Mundial. Se la dejan a usted para usted solo, para que la goce en silencio apenas quebrado por el trueno de un «goooool» que corean gargantas que nunca aciertas a saber desde dónde están viendo una pantalla en color. Es un secreto gozo Sevilla en estas horas, en que los coches no circulan, en que ni gente hay por las aceras.
Esta tarde, mañana, lector, tendrás a Sevilla para ti, como una novia con los padres fuera, para ti, sola. Serán dos breves horas, y Dios quiera que haya, como en pasadas tardes, largas prórrogas y tandas de penaltis. Yo te invito, lector, a que mires en el Diario, como voy a mirarla yo, a la hora de los últimos partidos del Mundial. Sabes que a esa hora Sevilla te estará esperando con el mejor de sus silencios, que hasta oirás las campanas de la Giralda cuando den las horas de la majestad y gloria de la tarde de calor antiguo de cucaña. Vete por la calle Lineros, contempla la soledad de los escaparates, el imposible galeón que da su sombra desde la altura de las velas de los Algarines. Sigue por la calle Dados, entre siete mil puertas de rebajas, sal a los árboles de la plaza de la Encarnación, hazte cuenta que eres una cofradía que viene de la Feria , y vete por la calle Regina, por su curva de ballesta, a las espadañas, a la espadaña de San Juan de la Palma, del Espíritu Santo, de la Paz, de Santa Paula, de Santa Isabel... Recorre iglesias fernandinas, portadas ojivales con pétreas puntas de diamante que están esperando rasgar la calor de esta tarde, en que Sevilla, que es mujer, te está esperando, amante cómplice, para entregarse sólo a ti....
¿DONDE ESTAN LOS PREMIOS PARA ESTOS VALIENTES?
La noticia lo dice todo:Los clientes detuvieron al atracador
Un menor de edad, de 17 años, cuya identidad no ha trascendido, resultó detenido ayer tarde en Los Bermejales cuando intentaba perpetrar un atraco en un supermercado de la cadena Mercadona, armado con una pistola de aire comprimido. El joven atracador fue reducido por los propios clientes hasta que llegó la Policía.
Y nos podemos preguntar, ¿ donde están esas medallas para esos ciudadanos que arriesgaron su integridad física por defender una causa común y social? Si hubiese cientos de éstos, ejemplos SOLIDARIOS Y COMPROMETIDOS, no habría tanta inseguridad en nuestra ciudad y más de un caco o chorizo se lo pensaría más de una vez. Desde estas líneas , GRACIAS VALIENTES, vuestro premio es el orgullo de los que creemos que todavía existen como antaño HÉROES de carne y hueso.
ISBILIA
ANTONIO BURGOS: SOBRE EL CAMBIO DE CALLES: MI CALLEJERO DEMOCRÁTICO
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Portada > Opinión > Firmas Mi callejero democrático
ANTONIO BURGOS
NO es que yo quiera perder el tiempo hablando del nombre de las calles mientras en Sevilla existen los problemazos que hay, y que por sabidos ni enumero, Baldomero. Pero es tan burda la maniobra de distracción, que merece la general repulsa, a ver si el alcalde, que es persona sensata, impide esta mamarrachez que va a costar tanto dinero.
Empezando por la tontera de que un nombre toqueteado por ellos deja de ser facha y es ya democrático. Como eso de que han montado a un fundador de la Falange en un avión, han puesto «Aviador Ruiz de Alda», y, hala, listo, puertas y rampas. O lo del fundador de ABC. Le quitan lo que el Rey Alfonso XIII le dio, el Marquesado de Luca de Tena, y lo dejan en Torcuato. Y digo yo: ¿por qué le quitan el título al Marqués de Luca de Tena y se lo dejan al Marqués de Pickman? ¿Por qué Marqués de Pickman no es calle Carlos Pickman Jones, y Marqués de Luca de Tena es en cambio Torcuato Luca de Tena?
—Pues porque les sale de los que riman con Carlos Pickman Jones.
¿Y lo de Pozoblanco y Peñarroya (sin premio)? ¿Por qué dejan Pozoblanco como Villa de Pozoblanco y Peñarroya como Villa de Peñarroya, y en cambio quitan Belchite o Brunete, y no ponen Belchite Pueblo o Brunete Pueblo, para el matiz democrático de los que perdieron esas batallas?
Dicen que «no queremos reabrir heridas»... ¡Pues anda que si llegan a querer abrirlas! Dicen que quitan las calles a esos personajes por señalarse al «instar, exaltar el alzamiento contra un sistema democrático o durante la represión de la dictadura». Ea, pues he aquí mi lista de algunas de esas calles, donde explico lo que estos españoles instaron o exaltaron el alzamiento o participaron en la represión:
Luis Mensaque.- Su forma de instar al alzamiento fue que en el 36 lo asesinaron en su casa de Triana, a la que luego metieron fuego las turbas. (Sí, he dicho turbas, ¿pasa algo?).
Eduardo Rivas.- Su exaltación del alzamiento fue que unos pistoleros anarquistas lo mataron a tiros en la calle San Vicente, en 1935, casualmente un año antes.
El Algabeño.- Matador de toros, garrochista. Su exaltación del golpe fue que cuando como caballista iba de enlace por el frente de Lopera, las Brigadas Internacionales le pegaron un tiro y lo mataron. Y hasta tal punto estuvo involucrado con el régimen franquista incluso después de muerto, que en su casa estuvo trabajando de vaquero tras la guerra el padre de Felipe González. (Sí, he dicho el padre de Felipe González.)
Pedro Gual Villalbí.- Su contribución al golpe fascista fue tanta, que tras la inundación del Tamarguillo en 1961, cuando 125.000 sevillanos arriados pasaron por los refugios municipales de Gregorio Cabeza, fue el ministro sin cartera que se ocupó de hacer pisos oficiales, gratis total, para las criaturitas que se habían quedado sin casa. Como ven, un facha sin entrañas de mucho cuidado, cuya memoria hay que borrar.
Domingo Tejera.- Como dije, este periodista era tan fascista, tan fascista, que Franco lo metió en la cárcel y le cerró el diario. Aunque me encanta cómo ha reivindicado su memoria la Asociación de la Prensa (¡tararí, que el toro va a salir!).
Utrera Molina.-
Malagueño tan fascista, tan fascista, que cuando estalló el Movimiento tenía 10 años. O sea, que la represión franquista tras la entrada de los nacionales en Málaga la hizo toda él, personalmente. Luego, de, de, de, degenerando, llegó a gobernador de Sevilla y se dedicó a hacer pisos y a levantar el Polígono de San Pablo enterito. Y fue tan facha, tan facha, que le dio muchos de esos pisos a los comunistas y a los socialistas. Y si quieren doy nombres, que los tengo apuntados.
Carrero Blanco.- Este es el peor de todos. Este cometió el supremo acto fascista de ser asesinado por la ETA. Sevilla, como si fuera Hernani, le quitará una calle a una víctima de la ETA. Nada, nada, hay que quitarle la avenida a Carrero Blanco, que es el principal problema que tiene Sevilla. Y hay que darle un nombre democrático. Por ejemplo, hay que ponerle Harriet Iragi, o Yosu Ternera, o Juana Chaos.
¡Iros al badajo todos con vuestros nombres de calles!
JOAQUIN DOMINGUEZ PEREIRA
Interesante Carta publicada en ABC de Sevilla 02/09/08 (Joaquín Domínguez
Pereira).
Biblioteca, sí
Estamos asistiendo a la destrucción del jardín del Prado, uno de los más
bellos parques de Sevilla. No sé si el señor Al Gore calificaría como
«verdad incómoda» hablar de este atentado contra el medio ambiente, fruto
de un convenio entre la Universidad y el Ayuntamiento en el que hay en
juego muchísimo dinero. Pero por muy incómodo que sea hay que seguir
defendiendo el parque, a pesar de que el arboricidio haya comenzado ya.
Desgraciadamente mientras el dinero sea el valor supremo de una sociedad
como la nuestra será muy difícil impedir actuaciones como la que
comentamos.
Contra lo que desde instancias favorecidas por esta operación urbanística
vienen proclamando, no nos oponemos a la construcción de una biblioteca
sino a que para dicha construcción sea necesario destruir un parque. Este
acto de barbarie constituye un hecho insólito en una ciudad europea,
resulta extravagante como actuación universitaria y es impropio de una
sociedad culta.
Sé que decir esto es «una verdad incómoda», especialmente para los que
ahora han solicitado a la Comisión Europea una ayuda de cuatro millones de
euros para financiar la biblioteca, resulta incómodo. Parece como si los
problemas medioambientales invocados en su día para que la Unión Europea
financiara la construcción del parque hubieran desaparecido.
Todavía estamos a tiempo de salvar los árboles. Soy consciente del
elevadísimo valor que el cambio de uso del parque va a suponer para el
Ayuntamiento pero espero que los que tanto hablan, cuando se refieren a
sus actuaciones sobre Sevilla, de la construcción de un sueño, sepan
valorar adecuadamente lo que para nuestra ciudad puede representar la
destrucción de un parque.
Cuando se habla de la situación actual de pasividad social, se piensa,
como dice el profesor Fuster, que el gran cambio debe iniciarse en la
universidad. En cuanto a la Hispalense, cabe señalar que se acaba de
nombrar una conservadora de su patrimonio con el objetivo de conservar y
poner en valor su legado histórico-artístico. La conservación del parque
podría ser un buen inicio de su tarea.
Sería lamentable que la Universidad de Sevilla no fuera capaz de asumir su
responsabilidad y rechazara construir su biblioteca central en cualquiera
de las ubicaciones alternativas que se le han propuesto. Muchos nos
avergonzaríamos de nuestra condición de universitarios y, por supuesto,
perderíamos la esperanza de que nuestra Universidad inicie ese gran cambio
al que se refería Fuster.
Joaquín Domínguez Pereira. Sevilla.
El ALCALDE Y LA BIBLIOTECA UNIVERSITARIA
Señor Alcalde:
Me permito mandarle esta carta en contestación a sus declaraciones hechas
hace unos días en un medio de comunicación donde explicaba que aquellos
que se oponen al emplazamiento de la biblioteca en el solar que Vd mismo
le cedió a la Universidad sólo eran 50 vecinos, entre ellos unos cuantos
forasteros que no entienden nada de esta ciudad…
Si, para Vd, ser forastero es exigir a sus dirigentes que gobiernen con un
mínimo de sensatez, mucho me temo que haya numerosos sevillanos de estirpe
u originarios de otras regiones de España, que en estos momentos se
sienten “forasteros” en esta nueva ciudad que Vd está reinventando. Lo que
estos ciudadanos no están en absoluto dispuestos a admitir es que su
Alcalde usurpe los espacios verdes de esta bella ciudad, como ocurre en el
caso flagrante del Jardín del Prado, con el único fin de financiar las
arcas municipales, creando así un precedente imborrable y peligrosamente
imparable.
Hay que reconocer que ha tenido ingenio político en inventar una nueva
fórmula de financiación del Consistorio, muy sui generis y particularmente
tentadora y eficaz en época de crisis: el Ayuntamiento hace suyo un
“trocito” de un parque en pleno centro histórico protegido, lo intercambia
con solares urbanizables propiedad de la Universidad y recauda de esta
manera una copiosísima cantidad de dinero. El negocio no puede ser más
rotundo, y todo, según Vd, en “interés” de los ciudadanos de Sevilla.
Brillante.
¡Qué locura! Admita por lo menos que éste es el verdadero secreto por el
cual se ha empecinado en ubicar la biblioteca universitaria dentro del
Jardín del Prado en lugar de hacerlo en cualquier otro solar público de la
ciudad que no hubiese generado esas plusvalías multimillonarias tan
apetecibles para la Casa Grande. No hace falta ser forastero para
entenderlo. La propia Justicia, a través del auto por el cual se levantó
la suspensión cautelar de la obra, reconoce que en este conflicto los
oponentes a la ubicación del edificio en dicho espacio verde luchan por el
interés público y el Ayuntamiento y Universidad por un interés privado. El
mundo al revés.
ALFONSO USSIA
fuente abc
Al Alcalde de Sevilla, Monteseirín, muchos le dicen Monteserrín. Sevilla es
una ciudad de gentes medidas, y por algo será. Lo único desmedido en Sevilla
es su belleza. Con el resto, cuidado, que por ahí vuelan siglos de sabiduría
y cultura, de ingenio popular y nobleza antigua, que sabe poner las cosas en
su sitio y los sitios en las cosas. Tengo para mí que la gran obra de
Monteseirín o Monteserrín ha sido el tranvía de larga distancia de la calle
San Fernando. La larga distancia o la corta distancia es una cuestión
relativa. Un tranvía que recorre menos de un kilómetro no puede
considerarse, en los tiempos que vivimos, de larga distancia. Pero un
kilómetro para un oso koala de Australia es una distancia larguísima, por
cuanto se sube a la copa de un eucalipto, se abraza a sus ramas, duerme
veinte horas cada día y el eucalipto inmediato le parece Cuenca, que también
existe, pero queda siempre a trasmano. Nadie ha conseguido entrar en la
bóveda del pensamiento de Monteserrín, y es probable que el tranvía de San
Fernando lo haya construido pensando en los koalas y no en los sevillanos,
por eso su posible recorrido de larga distancia, culminado después de dos
años con la calle de San Fernando cortada y levantada, que parecía que iban
a meter ahí una réplica del Taj Mahal, tan sevillano como Pilar Bardem por
otra parte.
Que haya sido un acierto o un desacierto lo del tranvía de San Fernando es
algo que tienen que aclarar los sevillanos que pagan los impuestos o los
koalas que no pagan nada, entre otras razones, porque no se les exige. En
cambio, sí puede considerarse una equivocación el criterio seguido por
Monteserrín y su equipo de gobierno para dar nombres a nuevas calles de
Sevilla. ¿Por qué sí a Pilar Bardem y no a Mortadelo y Filemón? ¿Por qué sí
al sevillanísimo José Saramago y no al escritor alemán Antonio Burgos, que a
pesar de su aspecto teutón, su nombre nibelungo y sus apellidos germanos ha
sido el cronista más constante y luminoso de Sevilla en los últimos tiempos?
Lo de Saramago puede tener una explicación. Canta de dulce las soleares, y
con gracia y hondura. En la última Feria arrasó. Pero lo de Pilar Bardem se
me antoja más parcial, menos objetivo. Es cierto que Pilar Bardem, cuando
era más joven, protagonizó una película en la
que aparecía al fondo la silueta de La Giralda. No recuerdo el título de la
cinta porque no la he visto, pero me lo han contado. Y también que algunas
de sus películas de la juventud se rodaron en los estudios «Sevilla Films»,
que estaban en Madrid. Aun así, me parecen escasos los méritos para que
bauticen con su nombre una calle de Sevilla, porque como actriz tampoco ha
sido nada del otro jueves, y lo del fondo de La Giralda y los estudios
«Sevilla Films» también lo han hecho centenares de cómicos. El error
quedaría subsanado si la calle se llamara «Calle de Actores de Sevilla
Films», pero no espero de Monteserrín que asuma mi recomendación.
Porque no está bien, señor Alcalde de Sevilla, excelso creador de tranvías
de un kilómetro, que se rinda homenaje callejero a Pilar Bardem -con sus
méritos anteriormente expuestos-, y a José Saramago, el gran cantaor, y se
oponga a que le sea dedicada una de las calles a las víctimas del
terrorismo. Eso demuestra que tiene usted la sensibilidad más corta que su
tranvía, y la desvergüenza más larga que el Guadalquivir
ANTONIO BURGOS:Urgen más autobuses ateos
NO me hagan mucho caso, pero creo que quien lo ha propuesto ha sido un foro cívico que hay en mi pueblo y que lleva por título Sevilla Nuestra. Dicen que ya que hay tanto interés por difundir el agnosticismo y el pensamiento libre proclamo en alta voz («y muera el que no piense igual que pienso yo»), que a ver si hay coj...inetes en las ruedas de los autobuses urbanos para poner en los costeros o en la trasera de uno de ellos un anuncio que más o menos diga: «Probablemente Alá no existe. Quítate el burka, hártate de jamón, bebe todo el alcohol que te dé la gana y disfruta». Anuncio que no tendrá gracia si el referido autobús no es de la línea que pasa precisamente, ay, qué casualidad, por delante mismo de la mezquita del lugar, o, en su defecto, del centro cultural islámico, o por lo menos por la puerta del Club de Amigos de la Chilaba.
Pero verá usted cómo ese autobús ateo, como le pone a Dios el nombre de Alá, nunca circulará. No hay cojinetes.
Como tampoco circularán nunca otros muchos autobuses ateos aplicados a cuestiones de la vida cotidiana, mucho más necesarios que dedicarse a hacer publicidad para tomar la vía del Sólo Bus como si fueran las siete vías de Santo Tomás, pero en contramano y contraflecha. Estos otros autobuses ateos serían más que útiles, con la que está cayendo.
-Oiga, esa frase de «con la que está cayendo», ¿se le ha ocurrido a usted solito?
-Sí.
-Pues es la vez primera que la oigo. Nunca la he escuchado hasta ahora en tertulia alguna de la radio o de la tele. Corra, corra a registrarla como suya en la SGAE, que seguro que se la admiten. ¿No hay caraduras que tienen registrado a su nombre el himno de Andalucía y la SGAE les pagan los derechos del mangazo? ¿Por qué no van a pagarle a usted regalías por apropiarse de la chuminada más generalizada entre los tertulianos?
¿Por dónde íbamos, antes de que viniera Tedy Bautista vestido de cobrador del frac de la SGAE? Ah, sí: por la necesidad de que haya diversidad de ideas en la publicidad de los autobuses ateos, y que el soporte sea aprovechado convenientemente. Sin agotar las posibilidades, aquí van una serie de lemas que están pidiendo a gritos costeros y traseras de autobuses:
«Probablemente el Santander no existe. Deja de preocuparte y disfruta sin pensar en la hipoteca.»
«Probablemente la UGT y Comisiones Obreras no existen. Deja de procuparte y disfruta de tu prestación por desempleo.»
«Probablemente los cuatro millones de parados no existen. Deja de preocuparte y disfruta pensando en el pleno empleo que prometió ZP.»
«Probablemente la oposición del PP no existe. Deja de preocuparte y disfruta con lo que de vez en cuando dice Rosa Díez.»
«Probablemente Educaciòn para la Ciudadanìa no existe. Deja de preocuparte y disfruta tu derecho a la objeción.»
«Probablemente los Premios Goya no existen. Deja de preocuparte y disfruta de las viejas películas americanas en blanco y negro que dan por el canal satélite de la TNT.»
«Probablemente la Duquesa de Alba no existe. Deja de preocuparte y disfruta de las andanzas de Belén Esteban.»
«Probablemente Elisabeth Reyes no existe. Deja de preocuparte y cómprate un reloj de los que anuncia Francisco Rivera Ordóñez.»